Novedades

VIVAMOS EL PRESENTE

02.01.2013 00:38

 

 

 

 

 

                   VIVAMOS EL PRESENTE.

 

Una pareja de recién casado se mudó a un apartamento en un vecindario muy concurrido. La primera mañana en su nuevo hogar, después de haber hecho el café, la joven esposa miró por la ventana y vio que la vecina colgaba las sábanas para secarlas.

Que sábanas tan sucias!! Pensó, quizás necesitaba comprar otro tipo de jabón. Yo debería ir a enseñarle como lavar apropiadamente. Cada dos días ella le murmuraba lo mismo a su esposo con desdén, mientras veía a su vecina colgar la ropa sucia desde tempranas horas del día.

Pasado un mes, una mañana la joven esposa vio con sorpresa que su vecina estaba colgando 0las sábanas perfectamente limpias.

Ella exclamó: Mira, finalmente aprendió a lavar la ropa, me pregunto quien le habrá enseñado!

Y el marido le contestó.

Bueno, en realidad, mi amor, la única diferencia es que me levanté temprano esta mañana y limpié la ventana.

 

CADA UNO DE NOSOTROS HA ESTADO VIENDO A TRAVÉS DE UNA VENTANA TODA LA VIDA. MANCHADA POR LAS CREENCIAS E IDEAS ADOPTADAS DEL PASADO, ESTA SUPERFICIE DISTORSIONADA CREA NUESTRO MUNDO Y GOBIERNA NUESTRA PERCEPCIÓN DEL UNIVERSO.

EN LA MAYORIA DE LOS CASOS, NUESTRAS VENTANAS ESTAN CUBIERTAS POR LA MUGRE Y EL POLVO DE TODA UNA VIDA, NUBLANDO NUESTRA VISIÓN, BLOQUEANDO LA LUZ DE LA VERDAD DE NUESTRA VISTA.

LA VENTANA DE LA MENTE SE ENSUCIA CUANDO EL SUBCONSIENTE SE LLENA DE OPINIONES BASADAS EN LA AUTOCRÍTICA Y EL MIEDO.

DESAFORTUNADAMENTES, ESTE ES EL CASO DE MUCHOS DE NOSOTROS QUE  POR ENDE LOS PENSAMIENTOS INCESANTES Y ERRÁTICOS SON NUESTROS COMPAÑEROS COSNTANTES. NUESTRAS MENTES ADULTAS SE ENCUENTRAN EN PERPETUO CAOS Y CONTRADICCIÓN.

NUESTRO PENSAMIENTOS DEMANDAN EN TODO MOMENTO NUESTRA ATENCIÓN, MIENTRAS SALTAMOS DE UNA DISTRACCIÓN A OTRA. ESTE PENSAR INCESANTE AFECTA NUESTRO SISTEMA NERVIOSO Y EN POCAS OCASIONES HABITAMOS EN EL MOMENTO PRESENTE, QUE ES DONDE PODEMOS ENCONTRAR LA PAZ.

COMO LOGRAR ESTO CON NUESTROS PENSAMIENTOS?

EL SECRETO YACE EN LA VIBRACIÓN.  NUESTROS PENSAMIENTOS TIENEN UNA VIBRACIÓN ASI COMO CUALQUIER SONIDO LA TIENE. ELLOS RESUENAN DENTRO DE NUESTRO SISTEMA NERVIOSO, AFECTANDO NUESTRO RITMO VIBRATORIO INTERNO. CUANDO NUESTROS PENSAMIENTOS SON ERRÁTICOS Y CONFLICTIVOS CREAN UNA VIBRACIÓN DISONANTE EN EL CUERPO. CUANDO NUESTROS PENSAMIENTOS SON ARMONIOSOS Y CREATIVOS LA VIBRACIÓN DE LA UNIDAD LOSENVUELVE.

EL PERDON

02.01.2013 00:04

 

EL PERDON

 

 

Perdonarnos y perdonar a los demás es algo que nos libera del pasado.

 

 

Muchas veces encontramos que no disfrutamos lo suficiente del día a día a causa de algo que sucedió en el pasado. Y pasado, ya fue el año pasado, hace 10 años, 20, y  hace 1 minuto también es pasado. Otro detalle a tener en cuenta es que tendemos a generalizar situaciones y-o personas, por ejemplo, si una vez hicimos algo de lo que nos arrepentimos, es común que  nos consideremos malas personas, incompetentes, y muchas otras cosas más, o si alguien nos hizo una mala pasada, sentimos que nuestra vida no será la misma por culpa de esa situación.

O quizás una experiencia en donde nos sentimos maltratados y que jamás hemos querido perdonar ni olvidar.

Debemos RECONOCER que aferrarnos al pasado, haya sido lo que haya sido, solo sirve para hacernos daño. Por lo general si fue una persona la “responsable” es probable que esta, ya  haya olvidado el momento, o sus propias palabras o quizás ni se dio cuenta de su acción, pero nosotros HACEMOS FUERZA  para recordar cada seña, cada entonación y cada gesto.

El pasado es ayer, ya pasó. No podemos cambiarlo.

Este momento, ahora, ya, es tiempo presente y si podemos modificar.

Si vivimos colgados quejándonos del pasado, traemos ese recuerdo a nuestro presente, ocupa ese lugar, y en ese proceso nos estamos perdiendo la verdadera vivencia del momento.

Luego que identificamos todos nuestros mecanismos mentales y los emocionales, viene EL PERDON. No podemos seguir con el resentimiento como dije al principio, el perdón nos libera de ese pasado.

El perdón lo resuelve casi todo.

Si vemos que nuestro presente no fluye libremente, quiere decir que estamos aferrados al pasado.

Cuales son los estados que se pueden identificar?

Arrepentimiento, tristeza, dolor, miedo, culpa, reproche, cólera, resentimiento e incluso el deseo de venganza.

Todo esto se presenta en un reducto de dureza, UNA NEGATIVA implacable de renuncia a aferrarse e instalarse en el presente.

Cual es la cura inminente de esta situación?

EL AMOR.

Y el camino que lleva a sentir el amor? EL PERDON.

Al perdonar se disuelve el resentimiento. Hay mucho amor en nosotros para brindarlo a todo el planeta, comunidades, etc, pero hoy empezamos con nosotros, abrazándonos, amándonos y perdonándonos.

Luego…

Tendemos un puente de corazón a corazón. El perdón nos dignifica, nos completa, nos hace disfrutar lo hermoso del hoy, nos permite la posibilidad de construir algo maravilloso que nada ni nadie del ayer puede ensombrecer.

RECONOCER. PERDONAR, AMAR.

 Es el verdadero camino a la liberación y a la felicidad.

 

Terminemos este 2011 cargado de emociones, de sentimientos, donde hubo lágrimas, risas, broncas, desencuentros, amores que nos están, amores que se fueron, amores que seguramente extrañamos, amores nuevos, etc. estamos con el corazón lleno de amor, que nos permite recoger todo lo que esos seres nos dejaron, sanar las broncas, los resentimientos, todo lo negativo.

 

Que aflore con pétalos de colores en nuestro pecho esa flor hermosa del amor que tenemos todos. Sentirla, mostrarla con orgullo así podemos ayudar a que otro busque dentro de si, su propia flor.

Recibamos el próximo año con luz, con armonía, con paz interior, con el convencimiento de que somos hermosos, digno, evolucionados y que hemos dejado atrás las ARMADURAS OXIDADAS para permitir que un rayito de sol nos ilumine en este hermoso camino que es NUESTRA VIDA.

 

 

 

 

NAMASTE

MARIA EUGENIA

DIC. 2011

 

 

TALLER SOBRE ABUSO - (CUENTO UTILIZADO PARA DICHO TRABAJO)

01.01.2013 23:58

 

Sr. Dr. Joaquín María Ayanack

Calle Gualeguaychú 431

Capital Federal

Estimado Sr.

Antes que nada, debo decirle que Ud., no me conoce, por lo menos, no en el sentido vulgar del conocer, esto es, como yo lo conozco a Ud.

Quiero decir, yo si tengo agendado su nombre y su domicilio. Yo se su edad, sus gustos, el lugar adonde va de vacaciones, la marca del auto que usa. Conozco el nombre de su esposa, el de sus hijos y hasta el de su perro cocker (“Pongo” verdad?). Me interrumpe pensar que quizás todos estos datos lo inquieten un poco.

Como todos los que transitan por espacios de poder, tiene Ud., también sus aspectos paranoides. Me lo imagino preguntándose “como sabe estas cosas de mi? Dónde consiguió este dato?

Para evitar que siga angustiado por estos planteos, me apuro en contestarle que no hay dato tan secreto que un poco de dinero y mucho tiempo no sean capaces de conseguir….Y la verdad es que no me falta ni esto ni aquello. (a veces, me parece que lo que hace que Dios sea omnipotente no es el poder, sino la paciencia infinita que da la inmortalidad. Nosotros, los humanos, en cambio, nos enfrentamos con ese grado de urgencia a la que nos obliga la forzosa conciencia de nuestra finitud)

Eso si, para llevar adelante una investigación seria, hace falta adosarle a la paciencia un poco de inteligencia y , obviamente, una cantidad de interés por lo investigado proporcional a la dificultad. (porque además, sin interés es imposible aguzar la inteligencia).

Quizás fuera justo empezar por contarle cuándo empezó mi interés en Ud.

Es muy probable que no lo recuerde -ya que han pasado muchos años- pero el caso es que un día, exactamente el jueves 23 de julio de 1991, pasadas las 2 de la tarde (dos y cuarto precisamente) Ud. Transitaba con su BMW gris por la calle Avellaneda, en Flores. Había llovido toda la tarde y las calles estaban encharcadas como siempre. Al llegar a la esquina de Artigas, doblo a la izquierda a toda velocidad y enfiló por Articola, como a Ud. Le gusta doblar. Justo ahí, a metros de Avellaneda, hay un bache. Ud. Lo conocía, sabía de ese bache, porque se arrimó al cordón derecho para esquivarlo (se acuerda?)

Al hacerlo, claro, salpicó al viejito que intentaba cruzar aprovechando que el semáforo cortaba el tráfico de Artigas. Lo salpicó de arriba abajo, desde las rodillas hasta el sombrero.

Ud. lo vió, yo se que lo vió.

Y misteriosamente, contra todo lo esperado, Dr. Ud. no paró!

Y no solo que no paró, sino que además (y esto fue lo mas significativo), hizo un gesto..un gesto que debe haber durado tres o cuatro segundos, no más.. un gesto de desprecio, un rictus de fastidio, unos milímetros de torcedura en su boca…al que siguió un leve, levísimo encogimiento de hombro que dijeron, clara y fugazmente, todo lo que hacía falta saber de su lectura del episodio.

Ese día yo me dije: Qué mal tipo!!

Conviene que yo le aclare algo de mi. No soy un prejuicioso. No tengo nada contra los autos importados, no contra sus poseedores. También soy, creo comprensivo y tolerante, así que después pensé que tal vez me había equivocado y su actitud no había sido excepcional.

Una excepción al la regla que rige su vida, un mal momento, un error, un exabrupto.

Ojalá lo entienda Dr. para alguien como yo que no comprende de aproximaciones, ni de medias tintas, las cosas son o no son, y la única manera de saber si Ud., era o no un bastardo era investigándolo, investigándolo seriamente…

Así que eso es lo que hice!

Durante los últimos 5 años me dediqué a saber sobre Ud. para poder ratificar o rectificar esa horrible primera impresión que su actitud me causó.

Y aquí estoy Dr. Ayanack, la investigación ha terminado o mejor dicho, lo hallado es más que suficiente para una conclusión. Ud. es aun mas despreciable que lo que yo pude pensar en 1991.

…El 24 de julio, al otro día siguiente del incidente, a la una y media de la tarde, me paré en la misma esquina de Artigas y Avellaneda a esperarlo pasar, apoyándome en la presunción de que Ud. como yo, no cambia sus rutas cotidianas (siempre me sorprendió esta odiosa manía que tenemos los humanos de rigidizar nuestra conducta de hábitos: comemos siempre lo mismo, nos vestimos del mismo color, veraneamos en la misma cuidad, consumimos la misma marca de cigarrillos y por supuesto, recorremos las mismas calles de la ciudad para ir de un lugar a otro).

Ud. no es una excepción, así que a las 2 y 14 volvió a doblar con su BMW por Artigas hacia Gaona y esquivó el bache de Artigas arrimándose al cordón de la mano derecha.

Ese día no había agua, ni viejito cruzando, no hubo gesto ni nada que me distrajera de tomar su número de patente: B-2153412-

El lunes siguiente decidí no trabajar y dedicarle a la investigación el día completo, así que tomé mi auto, lo estacioné sobre Artigas y otras vez esperé su paso. A la hora de siempre, el auto importado gris dobló y comencé a seguirlo: Juan B. Justo, Warnes, Serrano, Santa Fe, Gurruchaga. Confieso que fastidió un poco verlo estacionar entre los lugares reservados para la Comisaría de la esquina de Santa Fe y Gurrucha.

Por un momento lo imaginé comisario o algo así. Pero no, UD. ni siquiera entró a la comisaría. Pasó frente a la puerta y el agente de guardia lo saludó con la venia. Desde mi auto lo ví caminar por Santa Fe hacia Canning unos 20 o 30 metros y entrar en un edificio. En ese momento el agente de guardia hizo sonar el silbato, haciendo señas para que avanzara.

Por qué, Dr. Ud. puede estacionar su auto en un lugar reservado para la comisaría y yo tuve que ir a buscar un lugar donde estacionar, cosa difícil, por cierto, en esa zona?

Po qué Dr. nos hemos transformado en un compendio de oscuros privilegios concedidos o usurpados que benefician a unos a expensas de todos los otros?

Cómo es que el hecho de tener una profesión como la de comisario, o subcomisario, permite hacer suyo un pedazo de ciudad para guardar un auto, y encima concede el pode de trasladar ese don a otros?

Porque Ud. Dr. no trabaja en la comisaría, Ud. es. ”amigo del comisario”, Da eso derecho a unos metros cuadrados de cuadra en la ciudad?

Cuánto cuesta una dádiva Dr.?

Un favorcito?

Unos pesos? Una concesión compensadora “non sancta”?

Mascullando palabrotas contra Ud., la policía, la municipalidad y el sistema, estacioné y caminé las dos cuadras de vuelta hacia Santa Fe.

Sobre el fin de la tarde ya sabía lo que necesitaba para empezar mi investigación. Sabía su nombre, la dirección de su oficina, su profesión (abogado penalista), y su horario de atención lunes, miércoles, jueves y viernes de 14 a 18.

Hasta el momento en que entré en su oficina, confieso que aún tenía dudas sobre mis presunciones. Tanto el episodio de Flores como el “privilegio” del estacionamiento frente a la comisaría no me alcanzaban—Pero cuando su secretaria Mirta (la rubia, la que tiene dos hijos y vive en Liniers) me dio cita con Ud. para el lunes siguiente a las 14, me dí cuenta de su falta de respeto a los demás.- Porque su secretaria sigue sus indicaciones Dr. y  Ud. y yo sabemos que no puede llegar a las 14 si a las 14.15….dobla por Artigas, en Flores!!!

Que se supone que hace la persona que fue citada a las 14, entre las 2 de la tarde y las 3 menos cuarto es que Ud. llega?

Qué hace con su problema legal, con su ansiedad y con su angustia?

No sabe que hace, verdad, Dr.? No lo sabe y ni le importa un rábano..Que espere…El otro…que espere…

Confieso Dr. que mi opinión sobre los penalistas nunca fue maravillosa. Siempre pensé que las personas deberían tener alguna imagen de sí mismos relacionada con la profesión que después eligen. No puede ser casual que casi todos los médicos sean hipocondríacos, casi todos los economistas sean tramposos, y que no existan los abogados confiables. Muchos meses de mi investigación los dediqué a estudiar psicología. Fue un intento de llegar a entenderlo a Ud. y sus mecanismos.

No entraba en mi cabeza en mi cabeza que un individuo que se dedicaba a la justicia, tuviera una idea tan poco aceptable de la moral y de lo justo. Aprendí, entonces , algo que se llama “formación reactiva” (un supuesto mecanismo mediante el cual uno actúa para intentar cambiar el signo de la acción que sigue a un deseo censurable..)

La psicología sería mucho mas benévola con Ud. que yo, Dr. Para la ciencia, Ud. “sublima sus pulsiones”, con su profesión. Lo cual así enunciado hasta parece ennoblecedor. No, Dr. No hay ningún mecanismo reactivo que justifique, por ejemplo, que Ud. haya conseguido que su cliente, Fuentes Orbide, saliera en libertad incriminando al cuñado y socio de él. Ud. sabía que el otro era inocente. Ud. sabía que su presentación y planteo de defensa terminaría cambiando el lugar, en la cárcel, de su cliente por el de su víctima. Y sin embargo, lo hizo igual, Ud. no defendía la justicia, Dr. Ni siquiera a su cliente.

Ud. defendió su bolsillo, su renombre, su interés personal.

Dos semanas después de que el pobre socio de su cliente fuera detenido, alguien le comentó sobre el caso, en un pasillo de tribunales. El comentario era un pseudo-reproche por haberlo “mandado preso”…Recuerda su respuesta, Dr.? Sus palabras resuenan en mi cabeza como si hubiera estado allí escuchando. Ud. dijo: “Bueno, che si no puede pagarse un buen abogado que se joda!!!”

Nada de justificación reactiva para Ud. Dr.

Nada de interpretación de sublimación para las actitudes de la más baja calaña.

Es que vamos a echarle la culpa a sus pulsiones por esa repulsiva escala de valores con que Ud. maneja sus relaciones interpersonales? Vamos ahora a interpretar como “fobia a la pobreza” esa actitud de restaurante de la calle Alvear en aquel mediodía de septiembre…?

Dejeme que lo ayude a recordar…

Fue hace más o menos dos años. Ud. almorzaba con María Elena, su amante, en el restaurante de Alvear, así que debía ser martes (mucho tiempo me llevó entender que los martes eran los días dedicados a su amante.

Yo los miraba sentado en una mesa no demasiado lejana, como tantas otras veces. Aquel día, mientras comíamos, entró un chico de unos diez años vendiendo rosas por las mesas. Nadie lo había visto, ni los mozos, ni María Elena, ni yo…y de pronto Ud. gritó “Mozo!!” y el camarero que lo atiende siempre (y que le teme tanto como lo odia) se acercó rápidamente. Entonces, Ud. hizo que el mozo echara al chico a empujones a la calle.

La psicología tendrá muchas explicaciones para estas canalladas, pero yo sólo tengo una: Ud. es un canalla, Dr. tan canalla que no merece vivir.

Pensará Ud. : y a este que le importa? Me importa, Dr. me importa mucho…

Me importa porque yo soy aquel viejito que Ud. salpicó en Artigas y Avellaneda hace cinco años. Me importa porque también soy el tipo que tiene que caminar dos cuadras todos los días porque no puede estacionar en Gurruchaga y Santa Fe. Me importa porque soy su esposa, Dr., que quisiera almorzar con Ud., alguna vez, y porque, de alguna manera, también soy su amante, que quiera no almorzar co Ud. algún martes. Me importa porque soy el preso inocente que paga en la cárcel por lo que no hizo. Me importa porque, de muchas maneras, yo soy el pibe que intenta vender las flores en le restaurante de la calle Alvear… 

Los psicólogos me han enseñando mucho sobre los mecanismos de la mente, así que debo admitir, por fin, aunque me duela, que me importa porque seguramente yo soy tan canalla como Ud. Dr.

Yo soy tan corrupto, tan soberbio, tan agresivo, tan interesado, tan egoísta, tan humillante, tan autoritario y tan despreciable como Ud.                                                                      

En los últimos años, Dr. he llegado a pensar, por momentos, que Ud. no era mas que una parte mía. Una horrible parte mía, con vida independiente, que muestra lo peor de mi, en cada una de sus actitudes.

Creo que fue a partir de esas ideas de “encarnaciones” “identificaciones” y “escisiones de la personalidad”, que me dí cuenta de que Ud. no sólo no merecía vivir, sino que, además debía morir.

Si. Morir! …Pero morir cómo?

Quién sabe?

Cual sería la forma más justa? Accidente? Infarto? Suicidio? No lo sé.

La más honesta, sin dudas, sería, lisa y llanamente el asesinato. Esto es, que alguien finalmente, decidiera matar lo que Ud. tan arquetipicamentes representa del resto de nosotros.

Entiende Ud. el porque de mi carta Dr.?

No le escribo para que se arrepienta…

Le escribo para informarle (porque creo que le concierne= que he decidido matarlo.

Por supuesto – yo lo se – usted pensará en tomar sus recaudos. Guardias, armas, guardaespaldas, sistemas de alarma, custodia en su casa, investigación de todo su personal, etc.

Pero cuanto tiempo se puede sostener todo eso?

Cinco años me llevó juntar la información que me permita sentenciarlo con justicia!..Puedo esperar cinco, diez o veinte para cumplir la ejecución.. En algún momento la custodia se afloja, la precaución se olvida, los detalles se descuidan…y en ese momento, Dr. Ayanack, yo estaré esperándolo.

Puede que alguien dude (quizás Ud. mismo) si este aviso de asesinato es real…

Si yo mismo soy real…

Como saber, por ejemplo que esto no es una especie de acto culposo inconsciente de su parte?

En un psicologismo salvaje, alguien podría preguntarse si esta no es una carta dirigida por Ud. a sí mismo para autorreprocharse sus miserables acciones.

En contra de esta postura está mi idea de que Ud. es absolutamente incapaz de sentir culpa.

Lo creo un amoral, en el explicito sentido de la palabra.

Aunque.. hay, a favor de esta posibilidad, un dato inquietante.

Como la policía podrá comprobar, esta carta fue escrita en su máquina de escribir, esa que está en su escritorio, en la casa de Floresta. El papel es el mismo que Ud. usa y salio de su cajón del escritorio. Si consideramos el tiempo que lleva tipear esta carta, llegaríamos a la conclusión de que la única persona que podría haberla escrito sin despertar sospechas es Ud. mismo, Dr.

Este pequeño misterio final que toma nuestra historia me encanta porque le concede un toque de policial que me fascina. Voy a guardarme el secreto sobre como lo hice, para poder volver a escribirle si apareciera algo mas para decirle.

Por ahora, me despido de Ud. , no sin antes permitirme hacerle un pedido:

Cuídese, Dr. Ayanack, cuídese!! No me gustaría que por un tonto descuido, un accidente real transformara en inútil todo mi trabajo.

 

                                                                      J.M.A.

TRABAJO PRESENTADO PARA EL TALLER DE ABUSO.

SOBRE ESTE CUENTO SE DESARROLLO UNA CHARLA MUY INTERESANTE.

                        TALLER DE DIFERENTES TIPOS DE ABUSOS

                                   OCTUBRE 2012

Elementos: 1 - 3 de 3